Cómo preparar unas oposiciones con éxito

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¿Te gustaría...

  • Tener en audio la Constitución Española, la Ley 39/2015, la Ley 40/2015 o el TREBEP?
  • Tener el esquema de los Plazos de la Ley 39/2015 y, también de las Fases del Procedimiento Administrativo Común?
  • Tener el Ebook: Los 3 pilares para sacar tu plaza?
  • Tener los 2 RAPs de la Constitución Española?
  • Y mucho más...?

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Turboestudiante, después de tomar conciencia de los dos errores que te estaban apartando de tus objetivos que vimos en el vídeo anterior, hoy te traigo una estrategia para que implementes desde ya que no sólo soluciona estos errores por completo, sino que hará que te vuelvas infinitamente más productivo y consigas resultados de forma inmediata.

Será como tener un preparador contigo a diario, un entrenador personal que hará que inevitablemente consigas tu propósito.

Es algo que no te va a costar absolutamente nada de implementar y que marcará la diferencia y, aunque esto está 100% enfocado a ti (opositor) o estudiante en general, lo podrás implementar en cualquier otra disciplina en la que desees alcanzar la excelencia.

Así que, si estás cansado de intentarlo todo sin ningún resultado, presta mucha atención al secreto que te traigo hoy porque esta turbopíldora... ¡T´interesa!

Si, turboestudiante. Te entiendo perfectamente. Con total honestidad, no creo que haya otra persona en el planeta que te comprenda mejor que yo.

Vuelves a la carga con el curso y estás a tope pero nunca terminas de organizarte. Siempre dices cosas como: —ya me organizaré— o —ya me pondré—. Porque total: todavía hay tiempo, ¿verdad?

Y es que eso era lo que yo hacía constantemente, curso tras curso, independientemente de si estaba en la universidad, en el bachiller o en la ESO.

De hecho, recuerdo que después de las vacaciones —que eran bastante moviditas debido a las pretemporadas—, solía coger el curso con ganas. Tenía mucha energía y, de alguna manera, lo interpretaba como una nueva oportunidad para cambiar mi realidad.

De alguna manera, quería demostrarle al mundo y a mí mismo la pasta de la que estaba hecho y que si quería, podía conseguir unos resultados increíbles.

Sin embargo, tal y como nos ha demostrado nuestro leñador Agustín, el esfuerzo no es para nada la clave para conseguir unos resultados aplastantes. Y, claro, esto es muy difícil de interiorizar. Ten en cuenta que vivimos en una sociedad que nos bombardea constantemente con el mensajes como el de que si no lo consigues es porque no te esfuerzas lo suficiente.

A estas alturas, ya deberías saber que para conseguir tu meta no debes hacer como Agustín. En cambio, debes trabajar de forma inteligente. Trazar un plan y una estrategia que te lleve a conseguir tu plaza o tu aprobado de forma inevitable.

Es exactamente lo que vimos en el vídeo anterior (que si no lo has visto te recomiendo que lo veas). La sociedad le diría a Agustín…¡Debes darle más fuerte! ¡No veo tu camiseta suficientemente sudada! ¡Parece que le das sin ganas! ¡Mi abuela pegaría mejor al tronco! etc.

Y claro, Agustín se frustrará profundamente, porque, por una parte, él mismo sabe que lo está dando todo y, por otra, porque aún haciéndolo, tiene que escuchar a un par de idiotas diciéndole —sin tener ni idea— que no está poniendo toda la carne en el asador.

Sin embargo, este proyecto no va de eso. Este proyecto se identifica mucho más con Ezequiel. ¿Recuerdas? El que era considerado el peor leñador. Ése que entiende la importancia de la constancia sumada al buen hacer, al trabajo inteligente. Ése que sabía cómo obtener los resultados óptimos y sostenerlos en el tiempo.

Y de eso va esta turbopíldora. De esforzarnos lo mínimo necesario en las cosas que realmente importan y dejar de esforzarnos en darle cabezazos a los muros.

Como te comentaba, yo siempre estaba en la misma situación cuando llegaba septiembre.

Estaba lleno de energía y con de ganas de comerme los libros. Sin embargo, malgastaba toda esa energía haciendo las cosas que yo consideraba importantes pero que, en su mayoría, sólo eran urgentes. Por lo que pasaba la mayor parte del tiempo apagando fuegos según iban llegando, sin ningún tipo de organización ni de estrategia. Entre tanto, las cosas realmente importantes —que normalmente son muy silenciosas— se quedaban sin hacer sin que yo, siquiera, reparara en ellas.

Al principio comenzaba yendo a clase, me compraba un par de libretas, empezaba a coger apuntes a lo loco sin ni siquiera tener los libros correspondientes. Después pasaba a limpio las notas pero descuidaba las tareas que me habían mandado (lo que me hacía comenzar perdiendo puntos), y cuando marcaban un examen, tenía tal pila de tareas por hacer que colapsaba y terminaba mandándolo todo al garete.

Como le acabará pasando a Agustín como no empiece a escuchar a Ezequiel.

En fin... era un desastre y, como sucede normalmente con este tipo de motivación, me duraba sólo un par de semanas. Pasados 15 días, estaba completamente desbordado. Perdido y sin saber muy bien qué hacer.

Déjame en los comentarios si te sientes identificado con esta situación. Si por el contrario sientes que tu situación es diferente, también me encantaría saberlo. ¡Ah! Y sea como sea, si resuenas con este mensaje suscríbete a este canal dándole a la campanita de notificaciones. Es muy importante darle a esta campanita para que te notifique cada vez que publique nuevos contenidos porque este año vengo cargadísimo de nuevas herramientas y recursos que van a marcar la diferencia en tu vida académica sin lugar a dudas.

Entonces, ¿cómo puedes poner remedio a todo esto y conseguir sacar tu plaza de forma inevitable?

Aplicando el TURBOPLAN

Seguir el TurboPlan te permitirá revertir la inercia que has estado generando hasta ahora: hará que te centres al 100% en tus objetivos —en lo importante— en lugar de perder tu foco en todo aquello que brilla pero que no es oro.

Para llevar a cabo a la perfección esta estrategia tendrás que seguir 3 simples pasos.

Paso número 1: apuntar la fecha del examen

Si eres universitario no hay ningún problema ya que, aunque no te lo creas porque NUNCA lo hayas mirado, tus exámenes están fechados desde el momento en el que comienzas el curso. Y si no es justo cuando comienzas, a las pocas semanas de hacerlo.

Pero el problema viene contigo, querido y amado opositor. Ya que seguramente estás en un limbo esperando a que salga, de una vez, una convocatoria que marque la fecha del examen.

Entonces, en tu caso… ¿qué hacemos?

Te marcarás una fecha imaginaria concreta siendo lo más realistas posible.

Porque, aunque no me gustan nada los rumores y el mundo oscuro de internet con los foros de oposiciones, sí que es cierto que todo el mundo intuye, más o menos, cuándo se piensa que podría ser el examen.

¡Ojo! El propósito de esto no es acertar y, si la fecha no es ese día venirnos abajo.

¡No!

A estas alturas, ya deberías saber que el tiempo es algo que siempre juega a nuestro favor y, si sigues todo lo que hacemos en este canal y aplicas todas las turbopíldoras que te ofrecemos de forma gratuita, verás que en el peor caso —si el examen es antes de lo que habías estimado—, para la siguiente convocatoria será imposible no estar en el top 10 y con plaza en posesión.

Por eso, harás una pequeña investigación de las fechas que se rumorean y, en base a las que mejor tengan pinta, te marcarás una fecha concreta. Por ejemplo: si se rumorea que será en febrero o marzo, te puedes poner como fecha de examen el día 15 de febrero. Así ya tienes algo concreto sobre lo que trabajar, organizarte y planificar. En lugar de ir dando palos de ciego y que acabe pillándote el toro.

Paso número 2: Calcular tu ratio de temas memorizados por semana

Este paso tiene muchísimos subapartados que trataré en próximos vídeos, como:
Si debes ir a una academia o no.
Si es mejor estudiar por las mañanas, por las tardes o por las noches.
Qué temario escoger…

y un montón de temas más que resolveré en los próximos vídeos así que, ya sabes, si todavía no te has suscrito y has activado la campanita, no sé a qué esperas.

Pero para poder desglosarlo de forma breve deberás tener en cuenta 2 puntos clave:

Número de palabras totales de cada tema

Tu velocidad de lectura activa.
Número de palabras totales de cada tema

Saber el número de palabras es una tarea muy sencilla y la puedes hacer aplicando cualquiera de estos dos métodos, dependiendo de si tienes el temario en digital o impreso.

Si lo tienes en formato digital, será tan sencillo como copiar los párrafos de cualquiera de tus temas en un procesador de textos: Word, Libreoffice o mi preferido:Google Docs.

Y no, Google todavía no me paga por hablar de sus herramientas. Lo hago porque, sencillamente son la releche.

Aclarado esto, una vez hayas volcado el contenido en cualquiera de estos procesadores, te bastará con buscar la opción de “contar palabras”. Creo recordar que Word las cuenta en tiempo real, sin embargo, en GDocs tienes que ir a Herramientas y clicar en “contar palabras”.

En caso de tener el temario en formato físico aplicaremos un método de aproximación.

Básicamente contaremos las palabras que tiene un renglón del tema y lo multiplicaremos por el número de renglones de la página. Después, lo multiplicamos por el número de páginas de tu tema y… ¡voilá! Tenemos el número de palabras totales aproximado del tema.

Si no quieres ser un turboestudiante puedes ir palabra por palabra contándolas… Para cuando tengas la convocatoria quizás ya sepas el número total de palabras que tienen tus temas.

Esto te servirá sobre todo, para tomar consciencia de lo que de verdad tienes que memorizar. Muchas academias ofrecen temarios con formatos modificados para dar la impresión de que son más largos y así crear la falsa sensación de que sin ellos no podrás conseguirlo.

Pero de esta manera, tendrás una imagen clara de lo que realmente debes estudiar y podrás organizarte como te explico a continuación.

Pero antes de dar el siguiente paso de organización, debes conocer el siguiente punto

Calcular tu velocidad de lectura activa

Y ojo, porque con este tema hay muchísima controversia. Seguramente estarás pensando que, si una de las claves es la velocidad de lectura, lo mejor será hacer un curso de lectura rápida “ultra láser power” para leer como un rayo.

Y, aunque yo mismo enseño lectura rápida, esto es algo que no te recomiendo, sobre todo si opositas.

Te digo esto sabiendo que podría estar tirando piedras a mi propio tejado, sobre todo ahora que todo el mundo está promocionando la lectura rápida como si fuera el santo grial de las oposiciones. Pero en Turbo Memory lo tenemos muy claro. Nuestro trabajo está enfocado a que tú consigas tu plaza, a que apruebes en tiempo récord. No a llenarte la cabeza de multitud de herramientas que en el fondo no necesitas y que al final sólo sirven para que algunos justifiquen el precio de sus cursos. Ahora bien, ¿tú qué prefieres: herramientas o resultados?

Y puedes pensar: —¿Cómo me atrevo a decir tal cosa?

Pues lo digo porque, sobre todo si eres opositor, conozco de primera mano tu situación. Se de sobra lo que es memorizar leyes super enrevesadas. Conozco esa sensación de estar más perdido que John Nieve en el trono de hierro porque por mucho que lees no sabes lo que quiere decir el articulado. Y también he experimentado esa sensación de no avanzar con el estudio de legislación.

Entonces claro, si ante todos estos problemas tan profundos decimos que la solución es leer más rápido, estamos apañados.

Sobre todo, porque las leyes no puedes leerlas por encima, sino que debes leerlas activamente, atendiendo a cada detalle, a cada conjunción e incluso a los signos de puntuación. Porque todo esto es lo que precisamente te van a preguntar. Sabes como yo que en el examen te preguntan con exactitud puntos clave del articulado y no conceptos.

Aunque tampoco necesitamos un razonamiento demasiado complejo para caer en la cuenta de que aplicar lectura rápida a estos casos no es algo muy inteligente, aplicaremos el sentido común para verlo.

Por ejemplo, supongamos que eres un experto lector y puedes leer a velocidades de vértigo. Con esta habilidad eres capaz de devorar libros y de disfrutar con cualquier lectura. Sin embargo, aún teniendo esta habilidad ¿Leerías el contrato de tu hipoteca de la misma manera? Seguramente no, ya que ignorar una coma, saltarse un punto o confundir una conjunción copulativa “y” por una disyuntiva “o” podría ser lo que marque la diferencia entre arruinarte, tener un desahucio o una vida tranquila y estable.

Pues con el estudio de tu temario, sobre todo si estudias una oposición y tienes legislación, pasa absolutamente igual.

Por eso, yo no recomiendo leer rápido este contenido bajo ningún concepto. Por contra, creo que debes leer de forma activa, intentando comprender cada concepto y con todos los sentidos puestos en cada renglón.

Sabiendo esto, ahora lo que debes hacer es calcular tu velocidad de lectura activa.

Para hacerlo, te bastará con coger un par de artículos de cualquier ley o dos o tres párrafos de tu temario y leerlos intentando comprenderlo a la perfección. La idea es que, si después de hacer una primera lectura, sientes que eres incapaz de explicar algunos conceptos, entonces deberás pegarle una nueva pasada.

Al comienzo de esta actividad utilizarás un cronómetro y, cuando tengas la convicción de que has hecho una lectura activa correcta, contarás el número de palabras de un renglón, lo multiplicarás por el número de renglones y dividirás esa suma entre el tiempo que hayas tardado.

De esta forma tendrás tu ratio de palabras leídas activamente por minuto.

Ahora que ya sabemos el número de palabras de cada tema y tu ratio de lectura activa por minuto, podremos, por fin, calcular tu ratio de temas memorizados por semana.

Por ejemplo, si cada tema tiene 10.000 palabras y tu lees activamente 150 palabras al minuto, sabrás que sólo en leerlo tardarás 66 minutos.

Pero leer no es memorizar, por lo que podremos aplicar un múltiplo a este número para aproximar el tiempo que te llevará memorizar todo ese contenido.

Esto depende de si eres un turboestudiante veterano de nuestro canal, si vas totalmente en serio y eres uno de lo turboestudiantes que ya ha hecho nuestro Curso de Alto Rendimiento Académico o si por el contrario eres alguien nuevo y todavía no has empezado a aplicar ninguna de las turbopídoras que tenemos en este canal.

Normalmente, ese múltiplo variará entre el 2 ó el 3 (si eres un turboestudiante que ha realizado el CARA), variará entre 5 ó 6 si eres un veterano del canal y rondará el 10 (si tu caso es que acabas de llegar aquí).

Para seguir con nuestro ejemplo, redondearemos y cogeremos el 7 como múltiplo. De esta manera, estimamos que tardarás en memorizar ese tema de 10.000 palabras unas 7 horas ( o sea, 7 por 66 minutos que tardaríamos en leerlo activamente).

Teniendo esto claro, podremos aplicar el último paso que te dará la clave final para obtener resultados de una vez por todas.

Peeeeeeeero eso ya es cosa del siguiente vídeo así que…

Alright!

¡Broma, broma! jejeje

Paso 3: Planifica tus semanas en función de las horas

Ahora la clave es aplicar los puntos anteriores para organizar todas tus semanas en base a la fecha del examen que has decidido.

Por ejemplo, supongamos que tienes 10 temas de aproximadamente 10.000 palabras cada uno. Ya sabemos que tardarías unos 66 minutos en leer cada tema y unas 7 horas para retenerlo en tu memoria, por lo que podemos estimar que para memorizar estos 10 temas necesitas un mínimo de 70 horas.

De esta forma, si tu examen es dentro de 3 meses, dividirás el número total de horas entre el número de semanas restantes para saber el número mínimo de horas que deberás estudiar semanalmente para llegar con éxito al día de tu examen.

Siguiendo nuestro ejemplo, si dividimos 70 horas entre las 12 semanas que restan para el examen, tenemos que debemos estudiar un mínimo de casi 6 horas a la semana.

Y con este número en mente, ahora sí que puedes organizar tus semanas. Sabes que debes estudiar, como mínimo, algo más de una hora al día y, de hacerlo, podrás tomarte un día libre sin poner en riesgo tu objetivo.

Eso sí, algo que debe quedar muy claro es que todo esto es sólo una aproximación. Toda esta estrategia te servirá, principalmente, para cobrar conciencia de los tiempos estimados que te llevará estudiar para memorizar tu temario. De esta manera podrás organizarte mucho mejor cada semana a nivel global y cada sesión a nivel individual.

Estoy cansado de ver opositores estudiando como pollos sin cabeza metiéndose atracones de sesiones de estudio sin sentido que termina quemándoles por completo. Recuperarse de algo así, créeme, no es fácil. Lo peor que alguien puede hacer es lo que hace todo el mundo: ir sin ningún plan específico o estrategia más allá de ir a clase y escuchar a alguien decir lo que está ya escrito en la ley.

Ahora sí!

Alright! El contenido que subo a este canal es de la máxima calidad y sinceramente creo que cada turbopíldora, desde la primero hasta la última, vale su peso “en gigas” en oro. Por lo que sólo con visualizarlas y ponerlas en práctica te será más que suficiente para aprovecharte del efecto compuesto y potenciar tus capacidades.

Pero si de verdad vas en serio y quieres tener una transformación real de tus sesiones de estudio para obtener tu plaza o aprobar ese examen que tanto temes en tiempo récord, suscríbete a este canal (señalando a tu izquierda) y no olvides activar la campanita de notificaciones.

¡Nada más! Aquí te dejo otra joyita (apuntando a la derecha) que podría interesarte… Y, recuerda, nos vemos aquí(a puntando al frente), en Turbo Memory: tu memoria, tu mejor arma.

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  • Tener los 2 RAPs de la Constitución Española?
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