¿No estudias lo suficiente?

COMPARTIR

¿Te gustaría...

  • Tener en audio la Constitución Española, la Ley 39/2015, la Ley 40/2015 o el TREBEP?
  • Tener los esquemas de los Plazos de la Ley 39/2015 y las Fases del Procedimiento Administrativo Común?
  • Tener el Ebook: Los 3 pilares para sacar tu plaza?
  • Tener los 2 RAPs de la Constitución Española?
  • Y mucho más...?

Pues regístrate gratuitamente para acceder a nuestros cursos premium de manera instantánea.

¿No estudias lo suficiente?

En este vídeo te voy a revelar una idea que lo cambia todo. Es una frase que cambiará por completo las reglas del juego. Algo que, si de verdad interiorizas, te permitirá ver tu vida y tu estudio de una manera completamente diferente. Y ojo, no cometas el error de subestimarlo.

Como decía Confucio:

El hombre que mueve montañas, comienza cargando pequeñas piedras.

Pero no es a esta frase a la que me refiero… Para generar un gran impacto, siempre has de comenzar con pequeños cambios.

Este concepto que voy a revelarte, no te dejará indiferente. Si lo aplicas, darás un giro por completo a tu realidad y esa la frase es… ¡Ésta!

Antes de comenzar, dime si te suena esto:

¡Tienes que estudiar más!

¡No te puedes ir a la cama cuando estás cansado o cansada!

¡No puedes dejarlo justo cuando estás sintiendo frustración porque te estarás rindiendo¡

¡Quienes consiguen sus objetivos se olvidan de comer, se olvidan de dormir, de descansar, se olvidan absolutamente de todo porque están centrados en sus objetivos!

¡No pain no gain!

¿Verdad que te suenan?

Este es el problema de los vídeos motivacionales donde te venden que el dolor es el única moneda de cambio, el precio que debes pagar para alcanzar éxito.

Que, por cierto, si quieres seguir teniendo vídeos motivacionales que de verdad te ayuden en tus momentos más bajos, herramientas que te faciliten la memorización de leyes y más temas de tu temario en audio como la ley 39 y 40/ 2015, la Constitución, el Trebep, etc., suscríbete dándole a la campanita de notificaciones para que no te pierdas ninguno de los vídeos que están por venir.

El otro día tuve una llamada de un chico que se estaba preparando para ser Policía Nacional. Me contó que estaba yendo a una de las academias más famosas de España y que, cuando se fue a apuntar, lo primero que recibió fueron 4000 folios de temario y un comentario demoledor:

-“olvídate de fines de semana, olvídate de tu vida social, olvídate de tu diversión y prepárate para estar 10 horas estudiando durante dos años si quieres conseguirlo”.

Me gustaría estar exagerando pero, desgraciadamente, estas no son mis palabras, fueron las suyas.

Si estás opositando, seguramente, este argumento te es familiar. Seguramente no necesites estar preparándote para las fuerzas y cuerpos de seguridad para sentirte identificado.

Lo peor de toda esta historia son las consecuencias que traen este tipo de comentarios o consejos que, te adelanto, son devastadoras.

Este chico, convencido de que tiene que pasar por un infierno para conseguir su sueño, se va al centro de estudios y le dedica 9 horas de su tiempo de forma continuada a lo largo de las semanas. Algunos días, incluso, puede estar en el centro de estudios hasta 11 horas.

Con el paso de las semanas, se comienza a dar cuenta de que sus horas de estudio parece que no sirven de mucho.

Pasa dos horas para memorizar 10 artículos que ni siquiera fija en su mente. Cuando repasa, siempre tiene que volver a leerlos una y otra vez porque parece que se esfuman de su cabeza. Además, cuando pasa a los siguientes 10, los anteriores se le olvidan.

Aún así, este chico, convencido de que esto forma parte del proceso continúa ese camino. Tengamos en cuenta que, personas de referencia como son sus profesores (que supuestamente saben muy bien de lo que hablan) le han dicho que tiene que pasar infinitas horas delante del papel para conseguirlo.

Con el paso de las semanas, hace su primer examen en la academia. Tiene la conciencia tranquila pues sabe que ha estado en el centro de estudios muchas horas. Se ha esforzado como el que más. Lo ha dado todo y, aunque ha memorizado poco o nada, quiere saber cuál es su rendimiento.

Al darle el examen y ver las preguntas se tranquiliza al ver que todo está en orden. Todo lo que le preguntan, al menos, está en su temario y parece que lo ha estudiado.

Sin embargo, cuando lee la primera pregunta con sus respuestas, entra en pánico. Le suenan todas las opciones pero no sabe elegir (¡si por él fuera, todas serían correctas!). Pasa a la siguiente pregunta y ¡lo mismo! No sabe cuál es la opción acertada.

Y, con esta desesperación, termina jugando un poco a la lotería.

Al recibir la nota del examen, no se sorprende al ver que ha suspendido. Pero lo peor está por llegar.

(escena de alguien diciendo: ¡No estudias lo suficiente! ¡Debes esforzarte más para conseguirlo y, si no lo haces, es que no lo quieres lo suficiente! ¡Qué clase de opositor te has creído que eres!

Y lo que viene después, es la entrada en un círculo vicioso de frustración donde te fustigas por tener malos resultados, lo que hace que te sientas mal, te vuelvas a frustrar, vuelvas a tener malos resultados y te hundas en esa espiral.

Y es que, decir que debes estudiar más, muchas veces no sólo no ayuda, sino que muchas veces, es altamente perjudicial de cara a mejorar tu rendimiento.

El problema es que obedecemos y aceptamos estos consejos sin cuestionarlos. Incluso cuando lo que dicen no tiene ningún sentido ni ninguna lógica.

Y ojo, no es culpa tuya. Es totalmente normal. Al final, si no le haces caso a tu profesor, que se supone que es el que sabe, a quién habrá que hacérselo, ¿verdad?

Sin embargo, yo te animo a que te cuestiones todos y cada uno de los consejos que recibas, incluidos los que yo te pueda dar.

Debes ser consciente de esto: cuando una persona dice un comentario, consejo o recomendación desde una posición de poder, ésta se convierte en un dogma y, en la mayoría de casos, se vuelve indiscutible.

Por ejemplo, si un psicólogo en su propia clínica te dice que tienes un trastorno, lo más normal es que aceptes aceptes este “diagnóstico” como algo absoluto y pase a condicionar tu vida desde ese momento reforzando la idea de que tienes ese trastorno. Y esto, en muchas ocasiones, no tiene mucho sentido. Vamos a verlo con un ejemplo.

Supongamos que tú que me estás viendo, quieres correr una maratón y quieres que sea yo quien te prepare.

El primer día, tu motivación está por las nubes y vienes al primer entrenamiento con las pilas supercargadas preguntándome qué es lo que tienes que hacer. A lo que yo te digo. Hoy vas a tener que correr durante 8 horas.

Tú, con un desconcierto tremendo y con muchas dudas puede que pienses: -8 horas me parecen muchas pero bueno, si tú lo dices… al final tú eres el experto.

Supongamos que empiezas con el entrenamiento. ¿Qué ocurrirá? ¿Crees que lo terminarás? Lo más seguro es que no.

Y además, al día siguiente ¿Cómo te encontrarás? ¿Te apetecerá correr otra vez?

No, ¿verdad?

Ahora ves por qué te insisto tanto con que tu cerebro sólo sabe de dolor y placer, ¿no? Porque, intentar correr 8 horas, lesionarte y estar con agujetas durante una semana, qué es, ¿placer o dolor?

Pues el cerebro también responde como cualquier otro músculo más, solo que se manifiesta de forma diferente y su comunicación es un poco más sutil que un tirón en los gemelos. Cuando rompes un músculo, la reacción es directa: al caminar te duele.

Cuando tienes un “tirón” en tu mente por sobreentrenamiento, la reacción es indirecta: descansas peor, tienes pérdidas de memoria (¿te ha pasado el típico caso en el que tienes la cabeza como un bote, te vas a la cocina y, cuando llegas dices pero qué hago aquí? pues eso), aumenta tu nivel de nerviosismo, ansiedad, malhumor, etc.

Aunque la reacción sea indirecta, la consecuencia es demoledora: una pérdida de rendimiento total.

Por eso NO CUENTES LAS HORAS y comienza hacer que LAS HORAS CUENTEN. No te preocupes por echar cuantas más horas y céntrate en estudiar horas de una calidad extrema.

En los próximos vídeos te daré herramientas para que puedas conseguir esto y que puedas tener sesiones de estudio de máxima calidad que te permita memorizar el máximo contenido en el menor tiempo posible.

Alright! turboestudiante, suscríbete si no lo has hecho ya dando a la campanita de notificaciones, dejame un comentario si te has sentido identificado con este vídeo, dale a like si te ha gustado y comparte este vídeo para que esta comunidad siga creciendo y puedas beneficiarte de más contenidos y herramientas que hacen de tu estudio un juego de niños.

¡Nada más! Y recuerda, nos vemos en Turbo Memory: tu memoria, tu mejor arma.

Loved this? Spread the word

¿Te gustaría...

  • Tener en audio la Constitución Española, la Ley 39/2015, la Ley 40/2015 o el TREBEP?
  • Tener los esquemas de los Plazos de la Ley 39/2015 y las Fases del Procedimiento Administrativo Común?
  • Tener el Ebook: Los 3 pilares para sacar tu plaza?
  • Tener los 2 RAPs de la Constitución Española?
  • Y mucho más...?

Pues regístrate gratuitamente para acceder a nuestros cursos premium de manera instantánea.

Artículos relacionados

Cómo estudiar para un examen

Leer más

¿QUÉ OPOSICIONES RECOMIENDO PREPARARSE? (2020)

Leer más

OPORTUNIDAD-MEJOR-MOMENTO

Leer más

LA MEJOR FORMA DE GANARTE LA VIDA DESPUÉS DEL COVID19

Leer más
  • Tal cuál… Todo lo q dices sucede. Y si encima de intentar edtudiar, tienes más de 45 años, casa, trabajo e hijos ni te cuento.
    No tenéis algo pensado presencial sobre estos temas?
    Saludos de una asturiana

    • Las mamás estáis hechas de otra pasta.
      Me inspiráis mucho. Por eso, la mayoría de lo que hacemos va dirigido a personas como tú.
      Por cierto, es un placerazo tener vecinos en esta comunidad 🙂

  • Totalmente de acuerdo. He echado más horas que nunca para mi oposición de bombero y no he sentido para nada que haya sacado fruto a todas ellas. Pero por mi educación tengo grabado a fuego que tengo que dedicarle todo el tiempo disponible a estudiar, y así me va…

  • {"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
    >