Cómo superar cualquier examen tipo test

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¿Te gustaría...

  • Tener en audio la Constitución Española, la Ley 39/2015, la Ley 40/2015 o el TREBEP?
  • Tener los esquemas de los Plazos de la Ley 39/2015 y las Fases del Procedimiento Administrativo Común?
  • Tener el Ebook: Los 3 pilares para sacar tu plaza?
  • Tener los 2 RAPs de la Constitución Española?
  • Y mucho más...?

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Seguro que ya lo has escuchado mil veces: tus compañeros, tu madre, tu padre o tu hermano normalmente te aconsejan diciéndote: —¡Qué no te puedan los nervios!

Y tú, solo con escuchar esa frase, ya comienzas a estresarte y a entrar en un bucle que desearías no haber conocido nunca.

Tiras para adelante e intentas hacer oídos sordos a esas sensaciones y, para cuando quieres darte cuenta, estás en clase el día del examen. Crees que tu preparación es muy buena y que lo harás muy bien. Ves la primera cara del examen e identificas varios conceptos. ¡Buenas noticias! Sabes las respuestas…

Sin embargo, cuando vas a empezar a responder, parece que todo se ha disipado. Estás en blanco. ¡¿Dónde ha ido toda la información que almacenas?!

Te estás empezando a poner nervioso de verdad. Hasta te empiezan a sudar las manos y el estrés comienza a inundarte.

1 Relájate

-¿Cómo ha podido pasar?-, -¿Si estaba seguro de sabérmelo hace, apenas, unos instantes?

Entonces… ¿Qué está pasando realmente?

Para comprenderlo tenemos que conocer una hormona llamada cortisol, la cual, es una de las respuestas más probables que tiene nuestro cerebro ante una situación de estrés.

Para no alargarlo ni hacerlo muy complejo, el cortisol tiene un papel fundamental ya que nos ayuda en la regulación del estrés. Sin embargo, lo que sucede es que su segregación en exceso, sostenida en el tiempo, genera desequilibrios y reacciones tan poco deseadas como el bloqueo mental.

Si esto ocurre, los efectos son apabullantes:

  1. Se reduce el tamaño del hipocampo, que es donde se encuentran nuestras emociones y el aprendizaje.
  2. Se dificulta la circulación sanguínea hacia el cerebro, impidiéndonos obtener los nutrientes y el oxígeno óptimo para un correcto funcionamiento.
  3. Se limita la producción de endorfinas, cosa que afecta directa y negativamente a la memoria.
  4. Puede provoca insomnio, mareos, angustia, malestar, etc.

Evidentemente nada de esto es lo que necesitas para el día de tu examen.

Además hay numerosos estudios científicos que demuestran cómo un cerebro relajado mejora nuestra capacidad para estudiar y también nuestra habilidad para recuperar todos los datos almacenados en tu memoria.

¡Por cierto! Además de los consejos que voy a compartir contigo, al final de este vídeo-artículo tienes un regalito para poder mantenerte en un estado prolongado de calma en los momentos que más los necesites.

2 Ejercita tu foco

Muchos alumnos me escriben constantemente diciéndome que no se pueden concentrar, que se distraen con facilidad y que, al final, no obtienen el resultado que desearían.

Para más inri, cuando hacen exámenes tipo test, cometen errores garrafales sobre cosas que sabían con claridad; normalmente debido a un simple despiste. Algo con consecuencias desastrosas para la nota final.

Esto es completamente normal y no debe saltar la alarma, ya que, en un examen tipo test, hay muchas variables en juego.

Por eso, lo que vas a hacer a partir de ahora es asegurarte de que dominas todas estas variables, de esta manera obtendrás el máximo resultado posible.

Evidentemente, todo dependerá del número de preguntas que tengas y del tiempo que te den para poder hacer la prueba. Por lo tanto, a menos que el tiempo sea muy limitado, siempre aplicaremos esta técnica.

Técnica CoMaInDe

Se trata de la abreviatura Concentración Máxima con Intervalos de Descanso.

Lo que harás será dividir el tiempo del que dispones para hacer tu examen en varias etapas. Idealmente, cada etapa tendrá una duración mínima 20 minutos y máxima de 25; concluyendo esta etapa con 5 minutos de descanso.

El propósito de esta división es que, dentro del periodo activo -esos 20, 25 minutos-, tu concentración sea máxima, sin distracciones: 100% enfocado en cada pregunta y su respuesta.

Una vez haya completado este tiempo, te premiarás con un descanso. Utilizarás estos 5 minutos para respirar profundamente y relajar tu mente pero, bajo ningún concepto, utilizarás este tiempo para repasar algo mentalmente o para pensar en esa pregunta que no te sabías.

Es importante hacer esa diferencia entre tiempo activo o trabajo y desconexión o descanso para que, tras disipar la presión que supone esa focalización gracias a esos 5 minutos de relax, puedas encontrarte fresco de nuevo y tengas un acceso óptimo a tu memoria.

3 Responde en 3 fases basadas en la complejidad

Fase 1

En la primera fase responderás a aquellas preguntas que te parezcan obvias. Aquellas que puedes responder con una seguridad aplastante.

En esta primera vuelta, sólo dedicarás el tiempo suficiente al resto de preguntas para marcar con un círculo a aquellas que tienes dudas razonables sobre su respuesta y con una equis a las que consideres más difíciles.

Esta primera vuelta persigue dos objetivos clave:

Disfrutar de la prueba

Una vez más, tu cerebro solo hace diferencia entre dolor y placer y si durante los primeros 10 minutos del examen respondemos esas preguntas que claramente sabemos, le estaremos dando una inyección de placer a nuestro cerebro, cosa que permitirá que disfrutemos del proceso.

Mejorar tu ratio de respuestas correctas

Muchas veces, en los exámenes tipo test, hay preguntas que responden otras. Por eso, si has hecho esta primera vuelta de forma correcta, podrás sumar puntos extra que, de otra forma, te restarían.

Fase 2

En la segunda vuelta te centrarás única y exclusivamente en aquellas que son un poco más difíciles. Te será muy fácil identificarlas pues, si has seguido estos pasos, corresponderá con aquellas que marcaste con un círculo.

Léelas ahora con más detenimiento y permítete acceder, más profundamente, a tu memoria. Como no quiero alargarme demasiado en esta ocasión, estate atento porque en próximos vídeo-artículos trataremos este tema específico en más profundidad.

Fase 3

Por último, irás a por aquellas marcadas con una equis y, si no estás seguro si deberías o no responder, acudiremos a la lógica y el sentido común: dependerá de la nota estimada que necesitas.

En caso de que calcules que, con lo respondido, has conseguido tu aprobado, tu plaza o lo suficiente como pasar de ronda, no contestarás ninguna de esas preguntas bajo ningún concepto. Sería un riesgo innecesario el que estarías asumiendo.

Sin embargo, si no te alcanzase la puntuación estimada al llegar a este punto, responderías, pero no al tuntún.

Si ya sabes cómo contestar a este tipo de preguntas, donde no tienes mucha idea, déjame en los comentarios cuáles son tus estrategias. Pronto haremos un vídeo-artículo en profundidad sobre este tema y tu comentario podría aportar más valor, aún, a éste.

4 Subrayar las palabras clave de las preguntas con círculo y con equis

Como ya hemos visto antes, dos de las variables que más se ponen a prueba cuando se hace un examen tipo test son la concentración y tu atención a los detalles.

¿Cuántas veces has salido de un examen pensando que lo habías petado pero al repasar tu examen corregido te has echado las manos a la cabeza por los fallos «tontos»?

Sí, a mí también me pasaba y era para echarse a llorar.

Admitámoslo, los exámenes tipo test, aunque parecen fáciles, no lo son. Son lobos con piel de cordero. Están llenos de trampas y la misión de quien los hace no es otra que hacer que tú caigas en ellas.

Por eso, no sólo leerás cada pregunta un mínimo de dos veces, sino que, además, lo que harás será subrayar las palabras clave de cada pregunta que te resulte complicada con especial atención a los enunciados que contengan NUNCA, SIEMPRE, TODAS y NINGUNA.

Además te enfocarás especialmente en enunciados que comienzan con una sentencia negativa con el adverbio NO y aquellas que contienen dos variables unidas con la conjunción Y.

Este tipo de partículas son delicadas ya que se nos pueden pasar inadvertidos con mucha facilidad debido al estrés al que estamos sometidos por lo que nos jugamos.

Subrayando las palabras clave y estas partículas, no sólo pondrás tu foco en aquello en lo que te están preguntando (porque sí, muchas veces respondemos cosas que no nos preguntan realmente, especialmente cuando los enunciados de las preguntas son especialmente largos) sino que además, te anticiparás a las posibles trampas escondidas en estas preguntas para sortearlas y dar con la respuesta correcta.

5 No cambiar nunca de respuesta salvo estar 100% seguro

Una vez hayas terminado de responder a todas las preguntas, toca repasarlo. Sin embargo, este repaso, si no se hace con una mentalidad correcta, puede convertirse en uno de los elementos más saboteadores y frustrantes de todos los habidos y por haber.

Porque, ¿qué me dices de esa sensación de ver que has suspendido por haber cambiado en el último momento una respuesta que, en primera instancia, estaba bien?

Sí, es para echarse a llorar. Y sí, a mí también me ha pasado.

Además, pasa una cosa y es que, los exámenes tipo test, son 100% objetivos. No están sujetos a nada de subjetividad donde puedes rascar un punto aquí y otro allá con el fin de acercarte a la marca que deseas. Si no que, los resultados son, entre comillas, indiscutibles.

¿Eso quiere decir que no debemos repasar nuestro examen antes de entregarlo?

No, no estoy diciendo eso.

Lo que te digo es que, durante este repaso, salvo que sepas de forma muy contundente que te has equivocado en una respuesta, no la cambiarás. Saber de forma muy contundente es igual a estar casi al 100% seguro de que te has equivocado.

De no ser así no la cambiarás.

La razón principal es que hay algunas respuestas que puede que no hayan sido contestadas por tu parte consciente sino, más bien, pueden ser estímulos subconscientes los que hayan ayudado a responder.

Es por eso por lo que se comenten los errores al cambiar de respuesta, porque al repasarlo, no entiendes muy bien por qué has elegido la A en lugar de la B si las dos parecen posibles respuestas válidas.

Así que recuerda, en tu repaso dejarás las cosas tal y como están salvo y sólo si estas seguro al 99% de que te has equivocado. Si dudas más de un 1%, déjalo como está.

Alright! Pues hasta aquí el turboartículo de hoy. Y ya sabes, suscríbete, activa la campanita de notificaciones, dale a like, comenta y todo eso que hace que te conviertas en un #turboestudiante. ¡Ah! y recuerda: Turbo Memory: tu memoria, tu mejor arma.

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  • Encantado con tus videos Jorge, aportas un plus de motivación a la hora de estudiar. Quiero apoyar tus trucos para exámenes de instituto o incluso universidad, porque creo que va más encaminado a este campo. Las oposiciones ya son otra cosa.

    Respecto de «quedarse en blanco» aporto la idea de estudiar 10 horas al día y tener confianza en sí mismo. Es la pescadilla que se muerde la cola, a más estudio, más confianza.

    Un abrazo de un opositor. Y fuerza para todos! Lo puedes conseguir si te lo propones! Seguro!!

  • Jorge estoy desesperada tengo una hija en medicina y la angustia frente al examen test es cada vez mayor hadra elpunto de vomitar y descomponerse donde puede verte?

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